Ciutadella

El obispo, con el cabildo catedralicio, y las grandes mansiones de algunos nobles le confieren un aspecto ciudadano a pesar de que sea una pequeña villa. La Ciutadella del siglo XXI mantiene ese aire de pueblo y el paseo por los diferentes rincones del casco antiguo es de lo más gratificante. El Archiduque tomó la plaza de Alfons III como punto de partida y de ésta hacia abajo, hacia el Born, sirve como eje central que a su vez divide en dos la parte antigua de la villa.
La calle de Mahón es bastante angosta y va a desembocar en la Plaza Nueva, en la que hay muchas casas antiguas con pórticos (…) Después de un arbotante a mano derecha empiezan las galerías de arcos de la calle de las Verduras (el actual y popularmente conocido Ses Voltes) que llega hasta la Plaça del Be que a la derecha nos lleva a la calle de Santa Clara y a la izquierda a la calle Del Seminari. En este último encontramos la tienda de Iñaki Sampedro con sus bolsos de piel. Si por el contrario decidimos dirigir nuestros pasos hacia Santa Clara pasaremos por delante el convento, y en este punto que nos transmite serenidad y tranquilidad cerraremos los ojos y nos imaginaremos la noche del 23 de junio con todo el entorno que bulle de fiesta con los caballos y jinetes de las fiestas de Sant Joan. Después de este paréntesis continuaremos adelante por el Portal de Sa Font hasta que se cruza con la calle de Francesc de Borja Moll donde el arader Sebastià Moll continúa fabricando barreras y utensilios del campo hechos con madera de acebuche. Donde hemos encontrado el cruce está el Bastió de Sa Font y continuaremos el recorrido a partir de éste hacia el Born bordeando Es Pla de Sant Joan por la calle de Sa Muradeta. Al final de esta calle y en la Baixada de Capllonch encontramos dos firmas que reafirman la tradicional calidad del calzado que se hace en Menorca y que para nada está reñida con el diseño y la búsqueda de la comodidad: estamos hablando de los zapateros Nando Contreras, con la marca Benestar, y Nagore. Ahora que hemos hecho el recorrido por la parte derecha de Ciutadella nos dirigiremos al otro lado para visitar dos talleres que son limítrofes con la parte vieja. El recorrido más atractivo es pasar por la Plaça del Born y dejarnos perder por los diferentes callejones hacia la Contramurada. Al llegar a ésta, la cruzaremos para encontrar el Camí des Degollador que recorreremos hasta casi su final que es donde el pintor Josep Moncada ha instalado su estudio-taller. Más abajo está la plaza Europa y torceremos hacia la izquierda por la calle De la Pau hasta la plaza Jaume II y de aquí por la calle Pare Huguet y en la primera travesía a la izquierda, la calle Conde de Cifuentes, el zapatero Bartomeu Genestar nos espera en el taller donde nos ofrecerá una amplia gama de mocasines que destacan por su comodidad y calidad en los acabados.
En el capítulo en que el Archiduque nos habla de la parte sur de Ciutadella hace referencia a un espacio muy significativo para la artesanía menorquina. En el Camí Vell se sitúan las grandiosas y profundas Pedreras dels Hostals, de las que se sacan los midjans (sic) con los que se ha construido casi toda Ciutadella. La asociación Líthica ha sido la entidad encargada de recuperar y dinamizar este espacio del que la maestra artesana Laetitia Lara extrae la inspiración para sus obras escultóricas.