Donde comer

Cada territorio tiene su cocina y no podemos finalizar nuestro recorrido por la Menorca artesana sin degustar algunas de las excelencias culinarias de la Isla, aunque el Archiduque diga que posee muy pocos rasgos característicos. Una de las diferencias principales que se encuentran entre la cocina española y la menorquina radica en la utilización de la mantequilla en lugar de aceite, cosa que los menorquines han aprendido de los ingleses. De influencia inglesa es también el gusto por los asados. De todos modos, un producto muy apreciado es el pescado, como no puede ser de otra manera en un territorio abocado al mar, aunque en la comida abunden los hervidos de col, garbanzos y zanahorias junto con un pedazo de tocino.

Como plato característico hay que destacar el arròs de la terra (hecho con trigo). Los frecuentes oli y aigu ocupan el lugar de las sopas mallorquinas y constituyen un plato principal en la alimentación de las clases humildes de la Isla. Igualmente típicas son las deliciosa formatjadas de carne, de queso con huevos y miel, agujereadas en forma de estrella y modeladas en forma de pan de azúcar.

Ahora que se nos está haciendo la boca agua, es evidente que la gastronomía menorquina no acaba aquí y algunos platos que probó el Archiduque aún están presentes en la cocina de casa y quizás otros deban buscarse en alguno de los buenos restaurantes que hay. Pero sobre todo te animamos a que pruebes platos tan suculentos como las berenjenas rellenas, los caracoles con cranca, la perdiz con col, los calamares a la menorquina, el pulpo con cebolla; los postres como los amargos y carquinyolis; y, como no, el queso.

Mención especial merecen las bebidas. El cultivo de la vid, bastante extendido en tiempos pasados, se ha reducido mucho a causa del Oidium, pero últimamente se ha vuelto a incrementar un poco. En tiempos del Archiduque, se podía ver viña a un lado y a otro de la Isla y en Alaior; y, en la actualidad, este incremento es más notorio hasta el punto de que se ha creado la Denominación de Origen Vi de la Terra, Illa de Menorca con una treintena de hectáreas dedicadas al cultivo de diferentes variedades de uva con las que se produce vino de gran calidad.

La ginebra o gin, que tiene su origen en el periodo de dominación británica (s. XVIII), es el aguardiente por excelencia de los menorquines y se puede tomar solo, o acompañado con sifón (pellota) o limonada (pomada), siendo estas dos la combinaciones más arraigadas.